
El objetivo consabido de los sistemas sanitarios es resolver los
problemas de salud de la población. De toda la población, incluida esa
minoría que padece enfermedades poco frecuentes. Si bien la visibilidad
social de las reclamaciones de las personas afectadas por enfermedades
poco frecuentes ha trascendido a la agenda de la política sanitaria,
los muros de la participación ciudadana en salud hace que, por
desgracia, solo durante la celebración del Día Mundial de las
Enfermedades Raras, el próximo 29 de febrero, se hable en serio de
recursos y de calidad asistencial. Por unos días, se rompe el silencio.
Es
la Federación Española de Enfermedades Raras la encargada de vehicular
ese discurso que, este año, es especialmente crítico. La estrechez
presupuestaria está ahogando una esquema en el que se tienen que
coordinar muchas administraciones. Santiago de la Riva, miembro de la
Junta Directiva de la Feder y del Patronato de su Fundación ha avisado
de que la falta de presupuesto está impidiendo la creación de los
Centros, Servicios y Unidades de Referencia (CSUR) y aumentando la
inequidad en el acceso a los tratamientos por parte de los pacientes de
las diversas comunidades autónomas.
El experto se ha
pronunciado así durante la jornada Centros de Referencia y Calidad
Asistencial en Enfermedades Raras: "hay una falta de equidad total entre
las comunidades autónomas especialmente a raíz de la cancelación de los
fondos de cohesión; esto ha hecho que en España haya pacientes con
patologías poco frecuentes de primera y segunda categoría". Según los
datos aportados por Rivera, el miembro de Feder ha informado de que el
42% de las delegaciones provinciales de su organización dicen que las
derivaciones a otras comunidades autónomas o "no son posibles" o existen
"muchas dificultades" para poder llevarlas a cabo. Además, ha aludido
al estudio Enserio, publicado el año pasado por Feder, en el que se
muestra que uno de cada cinco afectados por patologías raras ha sufrido
una demora diagnóstica de 10 o más años, que en el 62,28% de los casos
esta espera fue de más de un año y que el 42,68% no dispone de
tratamiento y, si lo tiene, "no es el adecuado".
Esto provoca
además que España no esté en condiciones de participar en las Redes
Europeas de Referencia (ERNs). Europa señala que es preciso que estos
centros de referencia en enfermedades raras coordinen los recursos
existentes en todas las comunidades autónomas. Pero esto no ocurre
porque la mayoría de los centros se ubican en Madrid y Cataluña y no
existe una coordinación entre ellos, por tanto, el 80 por ciento del
territorio nacional quedaría fuera de esta acción", ha argumentado el
miembro de la Junta Directiva de Feder.
Además, especialistas
en Neurología han aprovechado estos días para poner de manifiesto que de
las más de 7.000 patologías englobadas en esta categoría, de las que la
mitad tienen manifestaciones neurológicas, sólo se tiene conocimiento
médico y científico de menos de un 30%. El 65% de estas patologías poco
frecuentes suelen ser graves e invalidantes, muchas de ellas crónicas,
letales y degenerativas. De hecho, en casi la mitad de los casos, el
pronóstico vital está afectado: se les atribuye el 35% de las muertes
antes del año de vida, el 10% entre 1 y 5 años, y el 12% entre los 5 y
15 años.
"Aunque estamos hablando que aproximadamente entre un 6
y 8% de la población española padece una enfermedad rara, la escasa
prevalencia que tiene cada enfermedad de forma individual ha
condicionado que hasta hace muy poco la investigación alrededor de las
enfermedades raras sea escasa y los tratamientos inexistentes", ha
denunciado Jordi Gascón Bayarri, Coordinador del Comité de Enfermedades
Raras de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Además, la SEN estima que el tiempo medio en que una persona
afectada por una enfermedad rara tarda en obtener un diagnóstico es de
cinco años, si bien alrededor de un 20% de los pacientes tarda más de
10%.