jueves, 14 de agosto de 2025

 

LA VOZ DE GALICIA / Tres grandes fuegos sin control desbordan Ourense con más de 28.500 hectáreas quemadas /



Un hidroavión, en las labores de extinción del fuego, en la comarca de Monterrei.
Un hidroavión, en las labores de extinción del fuego, en la comarca de Monterrei. Santi M. Amil

Los frentes de varios incendios se acabaron uniendo este jueves, obligando a nuevos desalojos en localidades de la provincia. Detienen a un hombre por causar presuntamente el fuego de Oímbra en el que tres brigadistas quedaron heridos graves


Nueva jornada negra en Ourense. Una más en la que sumar hectáreas quemadas a un balance que parece interminable y en la que cientos de vecinos de un buen número de núcleos de población vivieron horas de angustia, desalojados o confinados en sus viviendas. El avance de la docena de focos que llevan quemando la provincia desde principios de semana ha provocado que varios acabaran confluyendo en un solo frente. Ocurrió en Chandrexa de Queixa, el municipio en el que las llamas han devorado más superficie. El foco iniciado en el monte de Requeixo el pasado viernes y el que comenzó el martes en Parafita se han unido. Entre ambos superan las 11.000 hectáreas, parte de ellas en el municipio limítrofe de Manzaneda. Se ha convertido en uno de los mayores de la historia reciente en Galicia. También se sumaron los dos fuegos de Maceda, con más de 2.500 hectáreas.

Al cierre de esta edición, cinco grandes focos se mantenían activos en Galicia. Todos en la provincia ourensana: Chandrexa, Maceda, Oímbra, A Mezquita, Vilardevós y Larouco, con más de 28.500 hectáreas.

Oímbra

El más complejo. El incendio que está dando más quebraderos de cabeza es el de Oímbra. La cercanía a los núcleos de población y la existencia de explotaciones ganaderas han complicado la labor de los equipos de extinción que, además, han tenido que luchar contra las condiciones atmosféricas. Desde la BRIF de Laza explican que se han juntado todos los requisitos para que el fuego avanzase de manera voraz: la ola de calor que secó totalmente el terreno, el fuerte viento que ha soplado durante las últimas horas y las importantes pendientes de la zona que complican el acceso. La comarca tiene un historial negro en cuanto a actividad incendiaria pero pocas veces hubo tanto riesgo para las aldeas concentrado en tan pocas horas, pese al refuerzo de las brigadas, que tuvieron incluso el apoyo de bomberos voluntarios llegados desde A Coruña.

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